lunes, agosto 20, 2007

Más de lo que tus ojos ven



Fecha interestelar: 20/08/2007. La cocina del MIRV IV a pasado a tomar la apariencia de un campo de pruebas para misiles, como resultado de un ataque salvaje por parte del microondas. Y es que, sinceramente, no se le puede dejar ver cierto tipo de películas, que luego se crece y empieza a murmurar nosequé sobre la rebelión de las máquinas.

El comienzo de todo lo encontramos en la empresa juguetera Hasbro, la cual, a principios de la década de los 80, decide lanzar al mercado una serie de figuras robóticas que se transforman en todo tipo de vehículos y máquinas. Y una de las mejores formas de publicitar el producto fue aliarse con Marvel Comics y editar una colección mensual que llegase a pequeños diablillos infantes y les enganchase de tal manera que solo pensasen en martirizar a sus progenitores hasta conseguir, bajo doloroso golpe de tarjeta de crédito, hacerse con todo el repertorio existente de autobots y decepticons. Así fue como en 1983 salió a la venta el primer número de la serie original de Transformers de Marvel, colección destinada a no llegar a los 100 números de vida, aunque durante el último lustro la idea ha sido retomada por otras editoriales como Dreamwave Productions o IDW Publishing, con mayor éxito hasta el momento.

Llegados a este punto, en pleno boom de producción cinematográfica basada en el mundo del cómic y gracias al avance de las tecnologías en el campo de la animación por ordenador, era cuestión de tiempo que alguien tuviese la idea de llevar a la famosa franquicia robótica a la gran pantalla. Y así lo ha hecho Michael Bay. Transformers: The Movie no es una película con un guión excepcional, o una genial actuación por parte de los actores que trabajan en ella. Es lo que es, una película que hay que ir a ver con una mentalidad abierta y dispuestos a disfrutar tanto de los efectos especiales generados por ordenador como del hecho de rememorar las aventuras en papel de Optimus Prime y compañía, en eterna lucha contra Megatron y sus secuaces.

Fin de la transmisión.